El aislamiento del virus es muy dificultoso y requiere de procedimientos
complejos, por lo cual, el diagnóstico se realiza con la demostración de anticuerpos
séricos o material genómico, tanto en suero como en material de necropsias. La técnica
serológica utilizada en nuestro país es un enzimoinmunoensayo con antígeno del serotipo
Andes. El hallazgo de IgM específica tiene valor diagnóstico, pero en el caso de
pacientes en los que sólo se detecta IgG, debe demostrarse seroconversión en muestras
pareadas, debido a que puede existir reactividad cruzada con otros hantavirus o a la
presencia de anticuerpos debidos a infección previa no reconocida. Ambas eventualidades
son poco frecuentes en nuestro medio. Sin embargo, estudios recientes en una población
aborigen del noroeste argentino indicarían en algunos grupos, seroprevalencias más
altas. La técnica es altamente sensible y específica. En materiales como sangre
entera o coágulo y dentro de la primera semana de enfermedad, o en muestras de tejido
pulmonar, hepático, renal o en otros tejidos de biopsias o necropsias, se puede reconocer
el material genómico con la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Los
materiales se guardan congelados (-20 ºC a -70 ºC) o se envían refrigerados en forma
inmediata a los laboratorios especializados. Hay técnicas histoquímicas para marcar el
antígeno viral en muestras de tejidos.
TRATAMIENTO
El tratamiento es sintomático y de sostén cardiorrespiratorio. En la
primera fase es necesario que el paciente permanezca en reposo estricto. La fiebre se
controla con paracetamol. La fase prodrómica es común a otras
enfermedades, por lo que las indicaciones señaladas son generales, habida cuenta que en
general no existe diagnóstico en este período o a lo sumo es una sospecha. La ribavirina esuna opción que actualmente se evalúa para utilizar en
pacientes febriles que hayan estado en contacto con casos confirmados de S.P.H. Es un
nucleótido sintético que ha sido utilizado en el tratamiento de enfermedades causadas
por los virus Sincitial Respiratorio; Parainfluenza, Sarampión, Arenavirus, incluidos los
virus de la fiebre Lassa y de la fiebre hemorrágica argentina y boliviana, en hantavirus
productores de fiebre hemorrágica con síndrome renal. Como efecto adverso más
importante se menciona la hemólisis de carácter reversible.
En la fase cardiopulmonar se debe corregir la hipoxemia con la
administración de oxígeno (en general con asistencia respiratoria mecánica), reducir
los ingresos de líquidos a valores mínimos para no incrementar el edema pulmonar y
mejorar el estado hemodinámico con inotrópicos (dopamina o dobutamina). Recién
al cesar la pérdida capilar se inicia la reposición con expansores plasmáticos. Se ha
comprobado la utilidad de la restricción acuosa en la fase de edema pulmonar.
Dada la patogenia propuesta para el S.P.H., se evalúa
actualmente el uso de corticosteroides como inmunomoduladores. Como en toda neumonía de la comunidad, hasta no disponer de un
diagnóstico firme, se indicará un tratamiento empírico con antimicrobianos según la
experiencia regional y los criterios epidemiológicos.
PROFILAXIS
La
prevención se basa en evitar el contacto con excretas de roedores. Los ambientes cerrados
donde se sospeche la circulación de los mismos deben ser aireados, y los pisos y otros
lugares, lavados con soluciones de agua e hipoclorito de sodio. Deben
utilizarse para entrar en estos lugares, barbijo, lentes, y ropa adecuada. La eliminación
de los residuos, la protección de los alimentos, y evitar que los roedores convivan en el
peridomicilio, son medidas muy importantes en la prevención de las enfermedades donde se
involucran estos reservorios. No deben imponerse restricciones al turismo o al
intercambio comercial con las zonas donde se han comprobado casos de S.P.H.
La atención del enfermo con S.P.H. requiere que se respeten las normas
universales de bioseguridad, recomendación para la atención de toda neumonía grave de
la comunidad.
Actualmente no se dispone de vacuna para esta enfermedad. En
China está en desarrollo una vacuna para la prevención de la fiebre hemorrágica con
síndrome renal.