atras.gif (4823 bytes)                                                         HANTAVIRUS

DIAGNÓSTICO DE LABORATORIO

TRATAMIENTO

El aislamiento del virus es muy dificultoso y requiere de procedimientos complejos, por lo cual, el diagnóstico se realiza con la demostración de anticuerpos séricos o material genómico, tanto en suero como en material de necropsias. La técnica serológica utilizada en nuestro país es un enzimoinmunoensayo con antígeno del serotipo Andes. El hallazgo de IgM específica tiene valor diagnóstico, pero en el caso de pacientes en los que sólo se detecta IgG, debe demostrarse seroconversión en muestras pareadas, debido a que puede existir reactividad cruzada con otros hantavirus o a la presencia de anticuerpos debidos a infección previa no reconocida. Ambas eventualidades son poco frecuentes en nuestro medio. Sin embargo, estudios recientes en una población aborigen del noroeste argentino indicarían en algunos grupos, seroprevalencias más altas. La técnica es altamente sensible y específica.  En materiales como sangre entera o coágulo y dentro de la primera semana de enfermedad, o en muestras de tejido pulmonar, hepático, renal o en otros tejidos de biopsias o necropsias, se puede reconocer el material genómico con la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Los materiales se guardan congelados (-20 ºC a -70 ºC) o se envían refrigerados en forma inmediata a los laboratorios especializados. Hay técnicas histoquímicas para marcar el antígeno viral en muestras de tejidos. El tratamiento es sintomático y de sostén cardiorrespiratorio. En la primera fase es necesario que el paciente permanezca en reposo estricto. La fiebre se controla con paracetamol. La fase prodrómica es común a otras enfermedades, por lo que las indicaciones señaladas son generales, habida cuenta que en general no existe diagnóstico en este período o a lo sumo es una sospecha. La ribavirina es una opción que actualmente se evalúa para utilizar en pacientes febriles que hayan estado en contacto con casos confirmados de S.P.H. Es un nucleótido sintético que ha sido utilizado en el tratamiento de enfermedades causadas por los virus Sincitial Respiratorio; Parainfluenza, Sarampión, Arenavirus, incluidos los virus de la fiebre Lassa y de la fiebre hemorrágica argentina y boliviana, en hantavirus productores de fiebre hemorrágica con síndrome renal. Como efecto adverso más importante se menciona la hemólisis de carácter reversible.

En la fase cardiopulmonar se debe corregir la hipoxemia con la administración de oxígeno (en general con asistencia respiratoria mecánica), reducir los ingresos de líquidos a valores mínimos para no incrementar el edema pulmonar y mejorar el estado hemodinámico con inotrópicos (dopamina o dobutamina). Recién al cesar la pérdida capilar se inicia la reposición con expansores plasmáticos. Se ha comprobado la utilidad de la restricción acuosa en la fase de edema pulmonar.

Dada la patogenia propuesta para el S.P.H., se evalúa actualmente el uso de corticosteroides como inmunomoduladores.

Como en toda neumonía de la comunidad, hasta no disponer de un diagnóstico firme, se indicará un tratamiento empírico con antimicrobianos según la experiencia regional y los criterios epidemiológicos.

PROFILAXIS

La prevención se basa en evitar el contacto con excretas de roedores. Los ambientes cerrados donde se sospeche la circulación de los mismos deben ser aireados, y los pisos y otros lugares, lavados con soluciones de agua e hipoclorito de sodio. Deben utilizarse para entrar en estos lugares, barbijo, lentes, y ropa adecuada. La eliminación de los residuos, la protección de los alimentos, y evitar que los roedores convivan en el peridomicilio, son medidas muy importantes en la prevención de las enfermedades donde se involucran estos reservorios. No deben imponerse restricciones al turismo o al intercambio comercial con las zonas donde se han comprobado casos de S.P.H.

La atención del enfermo con S.P.H. requiere que se respeten las normas universales de bioseguridad, recomendación para la atención de toda neumonía grave de la comunidad.

Actualmente no se dispone de vacuna para esta enfermedad. En China está en desarrollo una vacuna para la prevención de la fiebre hemorrágica con síndrome renal.