| El hombre contrae la infección como consecuencia de la picadura de un
mosquito infectado, el cual pertenece al género Aedes aegypti. |
Como no existe un tratamiento específico para eliminar los agentes virales, las
medidas terapéuticas consisten en el alivio de los síntomas y prevención de las
complicaciones.
Para el alivio de los dolores de cabeza y para disminuir la fiebre, el paracetamol es
eficaz, no así el ácido acetilsalicílico (medicamentos tipo aspirina) que pueden
agravar seriamente las hemorragias. La sedación leve, la correcta hidratación y la
corrección de los desequilibrios de los electrolitos como sodio, potasio, calcio, etc.,
son medidas básicas para prevenir futuras complicaciones.
Las medidas de prevención tendientes a controlar la fiebre amarilla consisten en la
erradicación de los mosquitos transmisores, mejorar las condiciones sanitarias y vacunar
a las personas que viven en zonas de riesgo y a aquellas que viajan hacia ellas. Debe
tenerse presente que la vacunación no puede ser realizada en niños menores de seis
años, embarazadas, personas infectadas con HIV y a las que presentan deficiencias en su
sistema inmunológico.