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El futuro en la Farmacogenética y epigenética

La farmacogenética logrará algún día medicamentos hechos a la medida de cada paciente, mientras la epigenética, que estudia los cambios hereditarios en los genes, acaparará cada vez mayor relevancia económica y médica, según varios estudios publicados por la revista Science.

Con beneplácito recibimos la noticia que ya se ha descifrado toda la secuencia de genes del Genoma Humano. Un estudio fragmentario del mismo transformará toda la medicina y la vida misma.

La genética, que estudia todo lo relativo a la herencia, tanto en personas, como en animales y vegetales, se ha convertido en uno de los campos más prometedores de la ciencia, pero también de la economía, porque de sus avances dependen factores claves como la salud o la mejora de las cosechas.

La Epigenética puede hacer que los tomates sean más duros, simplemente "silenciando" el gen de la maduración y lo mismo puede hacer para impedir que los virus afecten a las cosechas, señala en Science un trabajo del experto genetista Alan Wolffe.

Son, sostiene Wolffe, cambios hereditarios en la expresión de los genes que ocurren sin necesidad de alterar sus secuencias de ADN (ácido desoxirribonucléico). En muchos casos, reconoce, estos cambios sobrepasan los principios de Johann Mendel, el monje austríaco que en el siglo XIX descubrió los mecanismos de la herencia mediante el cruce de distintos tipos de granos y en los que se ha basado la moderna genética.

La epigenética ha revolucionado el campo de los cultivos con el logro de variantes de soja, algodón, maíz y múltiples cereales, que ahora maduran a voluntad, pueden resistir plagas, absorber nuevos nutrientes o duplicar el tamaño de los frutos.

Pero cada paso que da, los genetistas tienen que estudiar cuidadosamente los resultados, porque también se ha desarrollado una corriente opuesta a este tipo de manipulaciones, que desconfía de sus efectos en la alimentación humana y denuncia los graves daños que, en opinión de los ecologistas, infringe al ecosistema.

La farmacogenética, por su parte, se ha volcado en el diseño de medicamentos dirigidos a la salud, con un campo que abarca desde el cáncer al mal de Alzheimer

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Vacunas administradas por vía oral, obtenidas de plantas comestibles genéticamente alteradas

Aunque existen vacunas para hepatitis B, cólera y muchas otras enfermedades, el costo para producirlas, la forma de administrarlas, el riesgo de contagio de enfermedades, el transporte, la administración, etc., crean barreras en el manejo de las mismas que las hacen no confiables. Actualmente los científicos están haciendo investigaciones en las cuales  " los ratones o cobayos son plantas comestibles" como papas, tomates, alfalfa, etc., genéticamente alteradas, para producir antígenos que inducen la respuesta inmunológica ante una enfermedad como hepatitis B, diarrea de los viajeros, etc. Cuando el alimento se ingiere, el antígeno incorporado dentro de ella es reconocido por células del sistema inmune en sitios efectores del tracto digestivo produciendo los respectivos anticuerpos.

Mycogen Corp. (San Diego, CA, USA) ha llegado a un acuerdo con la Universidad de Washington (St. Louis, MO, USA) para el patentamiento, comercialización

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o de Parkinson, según un artículo titulado "Trasladando genomas funcionales en terapéuticos inteligentes".

El generalista William Evans, sostiene en ese artículo, que también recoge Science, que los fármacos con base genética pueden obtener resultados diferentes en cada persona, debido a las peculiaridades genéticas de cada ser humano.

Los denominados "farmacogenes" podrán en un futuro estar adaptados a cada paciente, en un cambio radical respecto a los métodos tradicionales de obtener medicamentos, indica Evans.

La nueva farmacogenética tiene en cuenta que la eficiencia de los medicamentos puede crecer o decrecer o incluso ser tóxicos para unas personas y no para otras, en función de cómo reaccionen las moléculas del cuerpo humano. Esas moléculas sobre las que actúan los medicamentos están reguladas por la expresión de los genes.

Aunque decenas de industrias farmacéuticas están dedicadas al desarrollo de nuevos fármacos con base genética, los científicos están aún en una fase inicial de sus experimentos, que tienen que superar múltiples fases antes de ser probados en seres humanos.

Los medicamentos contra el cáncer, las enfermedades cardiovasculares e infecciosas, los tres tipos de dolencias más comunes y mortíferas, mueven una industria médica y farmacológica de decenas de miles de millones de dólares. Sólo el problema de la obesidad, en el que también se ha interesado la genética, mueve cada año 30.000 millones de dólares en Estados Unidos.

La epigenética cree que podrá aportar soluciones a males como el retraso mental hereditario, que parece estar en relación con el gen EMRI, indica Alan Wolffe, el autor del informe sobre "Epigenéticos" titulado "La regulación a través de la represión", quien también menciona a los genes supresores de los tumores.

Los proyectores futuros de la genética se van confirmando día a día en las investigaciones de los científicos.

 

 

 

 

 


exclusiva y todos los derechos, sobre la aplicación en animales y en seres humanos de vacunas obtenidas de plantas comestibles genéticamente alteradas. La FDA ha aprobado los primeros ensayos sobre la aplicación de estas vacunas en seres humanos.

Este es otro ejemplo de la poderosa herramienta que es la Biotecnología, que permite la obtención de vacunas orales muy baratas, dando inmunidad a través de alimentos como bananas, cítricos, etc., que no necesitan cocción, siendo estas vacunas mucho más accesibles, confiables y sin riesgo de transmisión de hepatitis, HIV, etc.

Esta tecnología, también puede ser aplicada en animales comestibles, cerdos, aves de corral, etc., alimentándolos con estas plantas genéticamente alteradas, inmunizándolos contra bacterias como E. Coli (cepa 0157), Salmonella y Campylobacter, evitando así la transmisión de enfermedades al hombre.