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ÁMBITO
FARMACÉUTICO *Este espacio constituye un lugar de información y un "Foro de Libre Discusión", por lo tanto "Farmacias Argentinas" no se hace responsable por las opiniones vertidas aquí. -(EL EDITOR de www.farmakos.com ) |
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| Una
farmacia en el centro de La Habana
Red Provincial de Vigilancia Farmacéutica Petitorio Farmacéutico de la Prov. de Bs. As. La nueva Ley de Patentes comienza a entrar en vigor Proyecto HOFA (Honorarios Farmacéuticos) (Farm. Miguel M. Alberdi Presente y Futuro de la Farmacia Magistral.-(por la Lic. Laserre) Romance de la Pasionaria y el Boldo -poema soporífero - por(Andrés Eduardo Pierucci.) |
El artículo 42 del segundo capítulo de la primera parte de la Constitución Nacional Argentina, dice textualmente: "Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección y a condiciones de trato equitativo y digno. Las autoridades proveerán a la protección de esos derechos, a la educación para el consumo, a la defensa de la competencia contra toda forma de distorsión de los mercados, al control de los monopolios naturales y legales, al de la calidad y eficiencia de los servicios públicos, y a la constitución de asociaciones de consumidores y de usuarios. La legislación establecerá procedimientos eficaces para la prevención y solución de conflictos, y los marcos regulatorios de los servicios públicos de competencia nacional, previendo la necesaria participación de las asociaciones de consumidores y usuarios y de las provincias interesadas, en los organismos de control." La gran mayoría de los medicamentos se venden en las farmacias mediante la presentación de una receta extendida por el médico. Ésta constituye una autorización para la compra de determinado fármaco, pero también es en la mayoría de los casos, una orden para comprar el fármaco de marca "X". El médico casi siempre prescribe con el nombre comercial o la marca del medicamento y son pocos los casos en que se puede efectuar una sustitución de marca, ya sea porque es una receta de Obra Social (pocas aceptan una sustitución), o porque el control administrativo y/o fiscal del medicamento lo impide. Además de estas razones formales, opera sobre la psicología de muchos pacientes cierta fidelidad con el médico que hace que acudan a la farmacia dispuestos a no cambiar ni una coma en sus indicaciones. En efecto, el médico es el que ha "vendido" el medicamento, (lo ha impuesto) y por más que un farmacéutico les explique que existe toda una gama de medicamentos equivalentes que cumplirían con toda seguridad la acción farmacológica solicitada por el médico porque contienen la misma composición química y son de excelente calidad, y que serían un alivio económico debido su menor precio, estos pacientes compran el medicamento de marca X de la receta. El paciente no elige en base a los parámetros normales de precio y calidad como sucede con otros artículos de consumo, porque tiene vedado este derecho en el caso de los medicamentos. No se protegen sus intereses económicos, se impide la información adecuada y veraz por parte del farmacéutico, que es el natural informante en materia de medicamentos, y el paciente consumidor no elige, porque no puede hacerlo, tiene una receta que le "ordena" la compra de una marca y le "impide" el acceso a la información que en materia de oferta de medicamentos equivalentes puede brindar un farmacéutico. Todo esto sucede porque se prescribe utilizando el nombre comercial y no el genérico. El médico tiene un rol fundamental en la venta del medicamento porque existe esta tradición en la prescripción, tradición que iniciaron y sustentan los Laboratorios. En los casos, (muy pocos), que el médico autoriza la sustitución, no viola la Constitución, pero si prescribe con la marca o nombre comercial, está incurriendo en una falta a la ética médica, porque está realizando publicidad para un laboratorio. sigue» |
"Las
autoridades proveerán... a la defensa de la competencia contra toda forma de distorción
de los mercados, al control de los monopolios naturales y legales"; expresa
el art. 42, sin embargo no hace nada para revertir el perverso circuito de los
medicamentos. Perverso porque ha producido en tantos años un grave daño económico a
nuestra población.La gente tiene que comprar lo que "le ordenan" si quiere
curarse, y no tiene alternativas, debe pagar medicamentos carísimos habiendo en el
mercado otros equivalentes mucho más baratos. Porqué sucede esto?: porque éstos
medicamentos más baratos no pueden competir normalmente, es decir por precio y calidad,
debido a que los Laboratorios "seducen" a los médicos para que receten sus
marcas, y las recetas son "ordenes de compra inflexibles". Esta distorsión
en el mercado farmacéutico ha sido advertida muchas veces, sin embargo permanece
inalterable. El paciente-consumidor debe poder elegir el medicamento en
la farmacia, sin apartarse de la/s droga/s y la forma farmacéutica prescripta/s por el
médico. Si hay en el mercado varios medicamentos que cumplen con la requisitoria
terapéutica indicada por el médico, porqué el paciente no puede escoger según su
voluntad, eligiendo el mejor precio y una óptima calidad?. Además, si la preocupación es la calidad del sustituto, es el farmacéutico el experto en medicamentos y quien está facultado y habilitado para asesorar en esta materia, y no el médico. El farmacéutico maneja los datos del ANMAT-INAME y permanece atento ante irregularidades en los medicamentos. El médico no está facultado ni habilitado para asesorar a sus pacientes en materia de calidad de medicamentos; la pureza y estabilidad de los mismos no pueden formar parte de su actividad profesional. La educación para el consumo puede realizarse también en el área de los medicamentos, porque, si bien es cierto que no es lo mismo comprar un televisor que un medicamento, ello no justifica que el consumidor no pueda elegir éste último. Es un argumento falaz, privado de toda lógica. La prescripción médica, en cuanto a terapia farmacológica no se toca ni se discute, lo que se discute y se intenta reivindicar para el consumidor es la posibilidad de elegir entre la oferta de medicamentos equivalentes. Por otra parte, también es cierto que el común de la gente no conoce de medicamentos, pero tampoco conoce de televisores ni de computadoras, por lo tanto se asesora con los técnicos especialistas, y en nuestro caso quién es el especialista sino el farmacéutico? En cuanto al tema que: "habría que entrenar a los médicos en el formuleo", es otro argumento insustentable, porque es harto fácil prescribir utilizando los nombres químicos, que hoy en día están muy simplificados, y porque además la mayoría de los medicamentos son monodroga. Debemos exigir, no sólo los farmacéuticos sino el pueblo todo, que se respete nuestra Constitución Nacional, base fundamental de nuestros derechos.
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